Hola! soy Vicky

Nurtrisiente nació del camino que fui viviendo y experimentando en torno no solo a la alimentación, sino también a la conexión con mi cuerpo en todas sus dimensiones: física, psíquica, emocional y espiritual. Aprender que no somos partes fraccionadas (como nos pueden hacer creer cuando recibimos algún tratamiento o diagnóstico), y en realidad somos un todo, me dio una perspectiva nueva al momento de abordar la salud.

Todos somos seres que se nutren de alimento, pero también del entorno, de experiencias, de la naturaleza, de las personas con las que nos relacionamos y los mensajes que recibimos. Nada puede verse de forma aislada.

Sentimos, percibimos, incorporamos.

Este espacio y forma de trabajar la alimentación me llevó a trabajar con mujeres que se sienten desconectadas de sus cuerpos y en conflicto con la comida. Y no es algo raro, nos encontramos bombardeadas del “deber ser” y del ruido de las redes sociales y mensajes extremistas, lo que nos impide oír la voz mas sabia y suave que nos puede entregar respuestas certeras: la de nuestro cuerpo.

Estudié y me gradué como Licenciada en Nutrición en la Universidad Nacional del Litoral en Santa Fe, Argentina y me especialicé luego en prevención y tratamiento de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). Enfoque que me permitió trabajar no solo el qué comer, sino también el cómo hacerlo.

Existe la creencia de que para mejorar la alimentación hay que centrarse en los alimentos que incorporamos como único criterio. Yo elijo comenzar por observar cómo nos relacionamos con esos alimentos y que creencias existen en torno a ellos, dado que eso nos abre las puertas a trabajar con más calma y de una forma verdaderamente sostenible las elecciones alimentarias.

Creo que las mujeres nos encontramos en un momento en que nuestra feminidad se encuentra atacada: ya no se ve nuestro valor nuestros sueños, la belleza que tenemos para aportar al mundo o nuestra forma única de ver la vida y de crear; se lo mide, más bien en cómo nos vemos externamente.

Esto genera una herida en nosotras, en nuestra forma de ver el mundo y a nosotras mismas. Nuestros sueños más profundos son reemplazados por los que alguien nos dijo que debíamos tener y nuestras fuerzas y energías son gastadas en torno al objetivo de cumplir con un ideal que parece nunca alcanzarse (y que tal vez no es el nuestro).

Yo misma experimenté en mi propia piel una relación tormentosa con la comida y con mi cuerpo: me había creado una prisión alimentaria con alimentos prohibidos y calorías limitadas. Y en contra de las promesas que traen las dietas y los consejos restrictivos, en lugar de sentirme bien en mi cuerpo, me sentía cada vez más alejada de él, viviendo del cuello hacia arriba.

El camino de sanar mi relación con la comida y mi cuerpo, entender como funcionaba mi biología, encontrar paz en mis elecciones, disfrute y permiso incondicional al comer fue lo que me impulsó a querer que otras mujeres puedan experimentar lo mismo y lograr una conexión genuina y profunda con sus cuerpo y los mensajes que este envía.

Si algo de esto resuena con vos, si te identificaste o algo se movió en tu interior, tal vez te encuentres en el lugar correcto. Y si es así, me encantaría acompañarte en el camino de descubrir una forma más amable y adaptada a vos de alimentarte y cuidar tu cuerpo (y a vos completa).

Nadie nos enseña cómo funciona nuestro cuerpo, y mucho menos a escucharlo y responder. En este espacio hacemos exactamente eso. Gracias por estar acá.

Con amor, Vicky